FUNDADOR
Don Enrique Lizarraga, fue un honorable aduanero, honrado y con muy sólidos conocimientos en el ejercicio de su profesión. Ha sido muy recordado por su humildad, sencillez y por su afable disposición al servicio de sus clientes. Su carrera aduanera  comenzó el 4 de Abril de 1936  en la Oficina de Bultos Postales de La Guaira,  dependiente en ese entonces del Ministerio de Hacienda. Allí  Don Enrique Lizarraga desempeño inicialmente el cargo de Diligenciador de la Mesa de Reconocimiento.

Enrique Lizarraga
   
   
En el año 1942,   Don Enrique Lizarraga  fue asignado a la Aduana de Puerto Sucre-Cumaná como Guarda Almacén, y ese mismo año se le traslada a la Aduana de Guanta hasta el año 1944.  Posteriormente se le designa al cargo  de  Jefe de Bultos Postales en  la Aduana de Maracaibo,  posición que desarrolla hasta el 18 de Octubre de 1945,  cuando es ascendido a  Interventor de la Aduana de Guanta. Dos años más tarde, el 11 de Agosto de 1947,  Don Enrique Lizarraga alcanza uno de sus más grandes logros en la Administración Pública,   su designación como el Primer Administrador de la Aduana Aérea de Maiquetía. Al  día de hoy Don Enrique Lizarraga  se conoce en  Maiquetía como fundador de la Aduana Aérea.

A finales de la década de los cuarenta, Don Enrique Lizarraga se convence  de haber cumplido una gran misión con su país  y   de haber acumulado una vasta experiencia aduanal a través de su larga carrera como Funcionario  Público, y el 17 de Octubre de 1949  decide retirarse al sector privado, y  funda su propia empresa de agenciamiento aduanal. Desde ese mismo año hasta los pocos días antes de su muerte,  en el año 1996,  estuvo  al frente de su empresa, acompañado de algunos de sus hijos y nietos que ya se encontraban apoyándolo en su organización, además de un gran número de fieles  empleados a quien siempre le llamó sus colaboradores. Hoy en día sus restos reposan junto a su  esposa Delia en el cementerio de La Guairita  y tanto el sol matutino como vespertino hacen brillar sobre su lápida un epitafio que nos hace sentir su misma presencia al recordarnos con su pensamiento de que “LA RAZON es la base para obtener lo justo".